El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, Carlos Castagnani, expresó preocupación por medidas oficiales que, a su juicio, podrían afectar el estatus sanitario del país y la producción.
La política sanitaria animal volvió a ser tema de debate en el ámbito agropecuario. Carlos Castagnani, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), manifestó su preocupación por recientes decisiones del Gobierno, argumentando que podrían debilitar un sistema construido durante décadas.
En un contexto productivo complejo, Castagnani destacó la sanidad animal como un pilar estratégico para la producción y las exportaciones. Cuestionó cualquier medida que implique retrocesos en vacunación y control, afirmando: «El Gobierno cometió un error y tenemos todo este año para revertir esta medida. Está en riesgo el estatus sanitario de la Argentina y se pone en peligro la sanidad de nuestro rodeo».
La advertencia cobra relevancia considerando que el estatus sanitario es una credencial clave para el acceso a mercados internacionales. Cualquier modificación, según el sector, podría impactar en las exportaciones y el ingreso de divisas.
El dirigente criticó una mirada de corto plazo sobre el tema, remarcando que «la sanidad animal no es un costo, es una inversión estratégica». Explicó que un retroceso afecta directamente la producción, el acceso a mercados y la previsibilidad del sector.
Desde el agro se sostiene que los sistemas sanitarios, las campañas de vacunación y el trabajo de los entes permitieron posicionar al país. Desarmar esa estructura, advierten, podría generar consecuencias económicas mayores a cualquier ahorro fiscal.
La discusión no es nueva. El sector rural señala que, históricamente, el debilitamiento de controles o la reducción de programas sanitarios incrementa el riesgo productivo, pudiendo generar pérdidas millonarias, cierre de mercados y caídas en la producción. Por ello, insisten en que la sanidad debe ser una política de Estado y no una variable de ajuste.
