El pasado domingo 15 de marzo en el Centro Integrador Comunitario del paraje la Pastoril de Villa Ángela, se llevó a cabo la tercera asamblea de referentes del pueblo Moqoit, donde se dieron a conocer los avances en la causa judicial y organizar la toma de testimonios por parte de la fiscalía federal de descendientes de sobrevivientes en el mes de abril en la localidad de San Bernardo.
Las primeras reuniones se habían realizado en el Bachillerato de San Bernardo y en la Comunidad de San Lorenzo zona de las Tolderías de Charata .
Del tercer encuentro participaron referentes de comunidades moqoit de las localidades y parajes El Pastoril, San Bernardo, la Tigra, Pegouriel y las Tolderías.
Entre ellos Juan Carlos Martínez y Ruben Salteño Docentes CPI, Julián Rojas docente, Francisco Rojas presidente del Consejo de Ancianos de El pastoril, Mario Ruiz, Anselmo Cordoba, Pascual Obregon, Raquel Cordoba, Pastores Gabriel Obregón y José Lalecori, Florencio Ruiz, Anselmo Salteño, Ruben Salteño, Santos Pablo Cristian, Antonio Martin, entre otros.
En el encuentro se leyeron las pruebas incorporadas a la investigación judicial, se escuchó a descendientes de sobrevivientes que conocen sobre los hechos por el relato oral y se coordinó que la Unidad de DD HH de la Fiscalía Federal pueda establecerse en la localidad de San Bernardo para la toma de testimonios a principios del mes de abril.
La Masacre de El Zapallar
En el año 1933 se produjo en el Territorio Nacional del Chaco, un escenario de seca extrema, lo que originó una situación grave de hambre y penuria en las Comunidades Indígenas .
En ese contexto, a principios del mes de septiembre de 1933, salió desde la Reducción Napalpí, encabezadas por el cacique Luis Duran, un grupo de unas 300 personas de familias de la Comunidad Moqoit en búsqueda de trabajo y alimentos. A la macha se sumaron contingentes de Charata, Quitilipi y Sáenz Peña, dirigiéndose a pie, unos cien kilómetros, a la localidad de El Zapallar (actualmente General San Martín).
El 7 de septiembre en horas de la siesta, la marcha de familias intentó ingresar a la localidad de El Zapallar, divididos en pequeños grupos de 20 personas, con los niños y mujeres adelante como demostración de sus pacificas pretensiones.
Las familias fueron reprimidas por orden del Comisario Francisco Prestera, con disparos de armas de fuego de parte de la policía del territorio nacional de la comisaría local, más refuerzos que llegaron desde Resistencia y algunos civiles, con el argumento de la defensa de la población ante el ataque de un malón. Se estiman aproximadamente unos 50 muertes, entre niños , mujeres , ancianos y hombres.
