El Día de los Enamorados volverá a motorizar el consumo el próximo sábado 14 con una proyección de gasto promedio por regalo de $42.700, un 17% más que en 2025, según un relevamiento difundido el 6 de febrero por la consultora Focus Market.
La fecha, que se celebra en todo el país, generará un movimiento comercial concentrado principalmente en experiencias, gastronomía y regalos clásicos como bombones, peluches y flores, en un contexto económico que continúa condicionando las decisiones de compra.
«El Día de los Enamorados funciona como un micro-impulso al consumo en un contexto de demanda contenida, especialmente en rubros como gastronomía, bombones y golosinas, perfumería y servicios recreativos. Si bien no modifica la tendencia general del consumo, San Valentín permite mejorar la facturación semanal de comercios orientados a regalos y experiencias», indicó Damián Di Pace, director de la Consultora Focus Market.
De acuerdo con el informe, el 38% de los argentinos prioriza la compra de experiencias, como spa, hotel, día de campo o paseo en barco; el 31% optará por restaurantes y bares; el 7% elegirá bombones y golosinas; y el 5% perfumería, entre otras alternativas. La tendencia marcó un giro hacia propuestas vivenciales por sobre los bienes materiales, aunque estos últimos mantienen su vigencia.
En la provincia, la fecha también genera expectativas en el sector comercial, gastronómico y de entretenimientos. Comercios del microcentro y de los principales corredores prepararon vidrieras temáticas con corazones, globos y cartelería alusiva, mientras que perfumerías y tiendas de regalos ofrecen descuentos por pago en efectivo o planes de cuotas sin interés.
Restaurantes y bares difunden menús especiales para la noche del 14, con reservas anticipadas, ambientación romántica y shows en vivo en algunos casos. También se promocionaron sorteos en redes sociales y combos.
la economía en las parejas
El estudio también indagó sobre cómo impactó la actual situación económica en los vínculos de pareja. El 64% de los encuestados respondió que afectó «bastante»; el 18% dijo «poco»; el 12% «nada»; y el 6% «mucho». La diferencia con el año anterior fue significativa: en 2025, ante la misma pregunta, el 56% había señalado que la coyuntura no había impactado en la relación.
Para Di Pace, el cambio en la percepción reflejó un mayor peso de las restricciones presupuestarias en la vida cotidiana. «Con una clase media que todavía arrastra deuda de tarjeta y cuyos ingresos reales apenas logran empatarle a la inflación, el gasto asociado a la fecha se reconfiguró.
Desde el punto de vista macroeconómico, el efecto es transitorio, pero no alcanzó a modificar la tendencia general del consumo privado, que sigue condicionado por la necesidad de recomponer balances familiares», señaló.
Los clásicos que resisten
Aunque este año las flores no encabezan el ranking de regalos, continuaron siendo una opción elegida. Una docena de rosas largas se ubica en $50 mil (+25% interanual), mientras que la docena de rosas cortas cuesta $40 mil al igual que un ramo surtido (+33%). Entre las opciones individuales, la vara de lilium alcanzó los $10 mil (+67%) y la vara de gerbera los $4 mil (+33%).
En el rubro bombonería y regalos tradicionales, los precios variaron según tamaño y calidad. Una caja de bombones de 8 unidades (100 gramos) se comercializa a $18.900; un peluche con la inscripción «Te amo» (23×16 cm) a $26.900; y un combo que incluyó peluche, rosa y caja de bombones llegó a $77 mil.
Los desayunos sorpresa, otra alternativa frecuente, oscilan entre $63.830 y $114.780.
El relevamiento tomó como referencia una opción de $63.830 que incluye bandeja de madera, jarro de cerámica, café, té clásico y verde, azúcar y edulcorante, medialunas, muffins, brownie, marmolado, alfajores de maicena, masas en forma de corazón, torta de chocolate rellena y estuche con caramelos.
Experiencias, el regalo estrella
El rubro experiencias ocupa el primer lugar entre las preferencias. Un día de spa para dos personas tiene un valor de $170.291 (+44% respecto de 2025) e incluye masajes, spa facial, ducha escocesa y brindis durante una hora y media.
Una cena de seis pasos -el año pasado eran ocho- con bebidas sin alcohol y maridaje con vinos para dos personas en un hotel reconocido de Buenos Aires costó $178 mil, lo que representó una leve baja del 1% interanual.
Por su parte, una noche de alojamiento con desayuno buffet y cena de seis pasos, bebidas con y sin alcohol, acceso a piscina, espumante y pastelería de cortesía alcanzó los $695 mil, con un incremento del 18%.
«La tendencia para este día es menos bienes y más consumo de experiencias de bajo ticket, como salidas gastronómicas.
Las promociones y los pagos en cuotas resultan claves para sostener el volumen de ventas en fechas emocionales como esta. El impacto económico es acotado pero estratégico, ya que benefició principalmente a pymes y comercios urbanos», sostuvo Di Pace.
Y agregó: «El consumo emocional siguió activo, aunque con mayor racionalidad en el gasto. El mercado presentó fuertes promociones, ofertas y descuentos para tentar a la demanda en un escenario muy competitivo en materia de precios.
Ganar mercado en la estacionalidad de estas fechas implicó mejorar volúmenes de stocks excedentes, aún cuando, de acuerdo a la Came, las ventas minoristas comenzaron el año con caídas en varios rubros».
Escapadas y turismo
Para quienes optaron por una escapada de tres días y dos noches, entre mañana y el 15, los valores resultaron significativamente más elevados. Un paquete a Mar del Plata en avión más hotel tres estrellas con desayuno alcanzó los $1.346.199 (+88% interanual), incluyendo equipaje de mano y valija despachada en Aerolíneas Argentinas. Al momento del relevamiento, las ofertas disponibles eran escasas.
En tanto, Puerto Iguazú registró un costo de $1.391.976 (+22%) y Salta $1.015.916 (+22%), en ambos casos sin promociones. Los paquetes incluyen vuelo y equipaje, con variaciones según destino.
Consumo con límites
El informe de Focus Market reflejó que, aun en un escenario económico desafiante, el componente emocional siguió siendo determinante en la decisión de compra. Sin embargo, los consumidores mostraron mayor planificación, comparación de precios y búsqueda de promociones.
La suba del gasto promedio del 17% interanual se explicó tanto por la inflación acumulada como por la inclinación hacia experiencias que, si bien pueden tener tickets más elevados, fueron percibidas como recuerdos compartidos de mayor valor simbólico.
En ese marco, el Día de los Enamorados vuelve a posicionarse como una fecha estratégica para el comercio minorista y los servicios, con impacto concentrado pero significativo.
La combinación de consumo afectivo, promociones y opciones adaptadas a distintos bolsillos configura un escenario en el que el romanticismo convive con la racionalidad económica.
Así, el sábado 14 no solo celebrará el amor, sino que también pondrá a prueba la capacidad del mercado para seducir a consumidores cada vez más selectivos, en una economía donde cada gasto es evaluado con lupa.
