El espacio plenario por la conmemoración por los 50 años del golpe de Estado en Corrientes, realizó este martes un abrazo en defensa del Espacio de Memoria Regimiento 9, donde funcionó un Centro Clandestino de Detención y Exterminio en 1976-1977.
Tras el acto, la referente de Derechos Humanos, Lucía Artieda, dijo que «a 50 años de la Dictadura, estamos resguardando este Espacio de Memoria, el miedo de perderlo está cada vez a más presente», en referencia a proyectos que buscan realizar emprendimientos en el predio. Seguidamente, instó a «seguir reconstruyendo sobre la memoria de nuestros compañeros y sobre todo lo que ha pasado en nuestro país en la última dictadura cívico militar».
«Fue uno de los 9 centros clandestinos de detención de la dictadura, centro de alojamiento de personas, un centro clandestino de detenidos sin garantías constitucionales», expresó Artieda.
Finalmente, Lucía Artieda instó a la comunidad a que «hagamos memoria y reconstruyamos» e invitó a visitas guiadas y a preservar este sitio de la Memoria, protegido por la ley de sitios de Memoria que lo recuerda.
En los últimos días surgieron informaciones referidas a las negociaciones sobre el predio entre el Gobierno nacional y provincial, que no manifestaron explícitamente el respeto irrestricto ante un sitio de memoria sobre el terrorismo de estado en argentina.
El Tribunal Oral Federal de Corrientes en su sentencia en el Juicio Regimiento 9 del año 2008, la que se encuentra firme, reconstruyó:
Que en el Regimiento 9 funcionó un Centro Clandestino de Detención y a cargo del grupo de tareas, es donde principalmente se desarrollaron los crímenes.
Los imputados actuaron con una gran discrecionalidad, realizaron detenciones ilegales, interrogaron bajo tormentos a los detenidos y los sometieron a condiciones indignas de alojamientos, bajo condiciones inhumanas (malos tratos, vejámenes, torturas); en su mayoría jóvenes de ambos sexos, vinculados a procedimientos que el Ejército realizaba en el marco de la lucha contra la subversión; mientras se los mantenía clandestinamente en cautiverio, para luego decidir el destino final de cada víctima: el ingreso al sistema legal (Poder Ejecutivo Nacional o Poder Judicial), la libertad o simplemente la desaparición física.
Fuente: Radio Dos
