En la última semana, el Jefe de Gabinete de Ministros (JGM) Guillermo Francos expuso frente al Congreso. La sesión estuvo atravesada por el escándalo de las coimas, las discusiones de Pagano y Lemoine, y las declaraciones de Francos reivindicando las virtudes del modelo económico medidas en salarios, actividad e industria, éxitos en política monetaria y consideraciones positivas del frente cambiario. Quien lee estas líneas debe estar preguntándose de que virtudes habló el ministro. A continuación, los principales ejes del relato M.
¿Un país en crecimiento?
Durante su presentación, Francos afirmó que “registramos un crecimiento de la actividad económica del 6,4% interanual en junio”. La afirmación es, de mínima, engañosa. La actividad económica cayó 0,7% mensual en junio y 0,2% en mayo, acumulando cuatro meses con variaciones negativas en lo que va de 2025. Desde febrero se observa una tendencia descendente, y los indicadores de alta frecuencia confirman que la caída se profundizó en julio y agosto.
El jefe de Gabinete también afirmó: “En junio la industria manufacturera logró una suba de 9,3% interanual, mientras que la construcción aumentó 31,0% interanual en julio y el acumulado de los siete primeros meses de 2025 presenta un incremento del 10,9% respecto a igual período de 2024”. La trampa está en el año. La lectura optimista de Francos se sostiene sólo por la comparación interanual, cuya base de comparación es extremadamente baja. Cualquier dato muestra una mejora. Es lo que se suele llamar ventaja estadística. En realidad, la producción industrial manufacturera muestra un escenario contractivo: en junio de 2025 cayó 1,2% mensual y se ubica 6,6% por debajo del promedio de 2023 y 9,1% por debajo de junio de 2023. En cuanto a la construcción, los datos también desmienten el discurso oficial: los despachos nacionales de cemento en julio de 2025 se ubicaron 14,9% por debajo del promedio de los meses de julio entre 2021 y 2024, y el acumulado de enero a julio de 2025 registra una caída del 13,4% frente al promedio del mismo período para 2021-2024.
Paritarias libres
En materia salarial, el JGM afirmó que «en el primer semestre de 2025, el índice de salario presentó una suba acumulada del 20,7%, ubicándose 5,6 p.p. por encima de la inflación del período, que fue del 15,1%”. Sin embargo, los datos oficiales muestran un escenario muy diferente: los salarios registrados muestran una retracción de 5,5% respecto a noviembre de 2023.
Respecto a los trabajadores del sector público nacional, es decir, aquellos que dependen de la decisión de Milei, Francos fue más allá y sostuvo que “el Estado paga e incrementa en función del índice inflacionario”. La afirmación no tiene sustento. En junio de 2025, los salarios nacionales cayeron 0,4% en términos reales (+1,1% nominal vs. +1,6% IPC) y, desde noviembre de 2023, acumulan una pérdida del 31,9% de poder adquisitivo. Con la política salarial ya anunciada por el Ejecutivo para el período mayo y noviembre de 2025, y considerando la inflación estimada por el REM BCRA, los salarios del sector público nacional sufrirán una nueva caída real de 2,4%, ubicándose en noviembre de 2025, 33,2% por debajo de los niveles previos al cambio de gobierno. El dato contrasta, además, con lo sucedido a nivel provincia, donde se observa un intento por moderar la situación: el promedio se encuentra 7,0% por debajo de noviembre de 2023.
Pero estos datos no muestran la realidad. Si se ajusta el índice de salarios registrados por la canasta de consumo de la Encuesta de Hogares (ENGHo) 2017/18, es decir, se aplica la última pauta de consumo realizada por INDEC y que viene postergándose, la pérdida real asciende al 14,2%. La evolución salarial está muy lejos de compensar el incremento del costo de vida.
Lo más sorprendente, de todas formas, fue escuchar a Francos sostener que “los empleadores son libres de ofrecerle a todos o a algunos de sus trabajadores remuneración por encima de las paritarias”. Basta googlear “no homologación de paritarias” para que se repitan titulares sobre el techo a las paritarias y “¿qué pasa con el aumento de sueldo si no se homologa una paritaria ya firmada?”.
Lo que faltaba: el Tesoro vendiendo dólares
Respecto a la política monetaria, Francos repitió “la realidad es que la tasa de interés está determinada endógenamente por las condiciones de mercado. No es que el Gobierno quien fija la tasa de interés”. La afirmación resulta insostenible. El temor a una disparada del dólar antes de las elecciones, hizo que el gobierno ponga toda la carne al asador en la última semana. No sólo impulsó encajes preventivos el día lunes, es decir, antes de esperar el resultado de la licitación, sino que, además, convalidó tasa de 75,6% efectiva en Letras a 30 días, compró letras desde el BCRA, habilitó ventanilla de liquidez y operó tomando pesos en REPO e intervino en niveles récord en contratos de dólar futuro. Pero la frutilla de la torta se conoció el viernes. A pesar de haber usado todas las herramientas mencionadas, el equipo económico tuvo que apelar a la bala de plata: durante la última semana, el Tesoro vendió dólares para contener la divisa.
El problema es el modelo
En las respuestas escritas entregadas por el jefe de gabinete, se puede leer “El Ministerio de Economía señala que la marcha exitosa del programa permitió acordar con el FMI que las revisiones se vuelvan a efectuar en forma semestral a partir de diciembre de 2025” y que “El Banco Central de la República Argentina (BCRA) informa que el nuevo path de acumulación de reservas consensuado con el FMI es más compatible con el programa macroeconómico implementado”. Esta mirada optimista sobre el frente cambiario choca con los datos del Balance Cambiario del BCRA publicados este viernes. A saber:
* Nuevo mes, nuevo máximo: en julio 2025 la formación de activos de externos del sector no financiero demandó USD 5.432 millones. Esta salida de dólares es la segunda más elevada desde la existencia del MULC en 2002, similar a la de agosto 2019 (aunque debe considerarse que la comparación se realiza entre períodos con y sin restricciones cambiarias). Solamente en cuatro meses, tras la unificación cambiaria, se acumula una salida de USD 14.719 millones, lo que equivale al 118,8% del crédito desembolsado hasta el momento por el FMI.
* Liquidación extraordinaria de exportaciones como parche de corto plazo: en julio la cuenta corriente cambiaria mantuvo un leve saldo positivo por segundo mes consecutivo, al alcanzar USD 1.374 millones. Pero su desempeño estuvo influenciado por el adelantamiento de las liquidaciones del sector de Oleaginosas y Cereales (de USD 19.955 millones durante los primeros siete meses de 2025), derivado de la decisión de baja de retenciones. La liquidación anticipada y extraordinaria condicionará los saldos de la cuenta corriente cambiaria en los próximos meses, afectándola a la baja.
* Mayor demanda en menos tiempo: en julio, la balanza turística se sostuvo negativa por USD 962,9 millones, superando en tan solo siete meses el saldo acumulado de la totalidad de 2024 (USD 6.327 millones en 2025 vs USD 5.688 millones en 2024).
* El RIGI sigue ausente: aunque en julio 2025 la Inversión Extranjera Directa (IED) fue positiva (en apenas USD 155 millones), el saldo acumulado resulta negativo por USD 1.191 millones si se toma en cuenta el período desde diciembre 2023. Nunca en la historia del MULC la IED había dado negativa.
Los reiterados menciones del jefe de gabinete a datos falsos e inexactos, contradictorios con la realidad que perciben miles de argentinos y fácilmente constatables, abre la puerta a un debate más amplio, referido al hecho en sí de la construcción del relato ¿Tiene sentido decir cualquier cosa? ¿Da lo mismo? Tal vez para Milei y Francos sí. No importa si es verdad o no. Lo que importa es que los criptobro’s tuiteen a tiempo.